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Navegar con niños: consejos básicos

04 Abr, 2019

A priori puede que parezca que navegar con niños tiene más inconvenientes que ventajas. Nosotros pensamos justo lo contrario y queremos contarte por qué.

Acaba de arrancar la primavera y, aunque parezca pronto para pensar en las vacaciones de verano, es hora de empezar a planificarlas. Puede que este año te apetezca hacer algo totalmente diferente con tu familia. Si realmente quieres compartir con ellos una experiencia inolvidable, navegar con niños en velero puede ser la mejor opción.

Olvidarnos de lo de siempre

Pasamos todo el año pensando en las merecidas vacaciones de verano. Cuando por fin llegan hay que poner en marcha una nueva rutina para esos días: preparar bártulos, coger el coche hasta la costa y buscar aparcamiento a diario, madrugar para conseguir un trocito de arena en la playa, organizar comida, juguetes, protectores solares y cargar con todo ello del hotel a la playa y de la playa al hotel, además de compartir espacio y ruido con cien personas más en la arena y en chiringuitos abarrotados.

Nada de esto suena a unas vacaciones precisamente relajantes, ¿verdad?. Es el único momento del año que tenemos para estar tranquilos y pasar tiempo de calidad con la familia, salir de la rutina y dejar por unos días de lado los problemas y las preocupaciones. Así que… ¿Y si este año buscas una alternativa a lo mismo de siempre?

¡Niños a bordo!

“¿Es realmente seguro navegar con niños? ¿Y si se marean? ¿No se aburrirán en el barco? ¿Y si se cansan de estar en un espacio limitado como el de un velero?” Que estos interrogantes sean lo primero que acuda a nuestra mente al pensar en unas vacaciones en velero con lo más peques es normal. Sin embargo, nuestra experiencia en el mar nos dice que ocurre todo lo contrario.

No debemos subestimar a los infantes dando por hecho que será una experiencia negativa para ellos (o para los padres). Siguiendo unas normas de seguridad básicas y manteniendo una actitud positiva hacia la propia experiencia, te aseguramos que los niños sabrán sacar partido de ella.

Para ellos va a ser una auténtica aventura. Van a pasar tiempo en un medio de transporte que les resulta totalmente novedoso y en el que pueden participar activamente; estarán en contacto continuo con un medio natural, salvaje, como es el mar y eso es algo que no van a olvidar facilmente. De hecho, estamos convencidos de que chapotear alrededor de la embarcación y lanzarse al agua desde ella se convertirá en su pasatiempo favorito. Pero si además pensamos en la posibilidad de ver algún animal marino de tamaño considerable, como un delfín o una tortuga, la experiencia puede ser redonda.

Normas de seguridad básica

  • Es importante tener en cuenta la meteorología, por suerte hoy en día hay buenas herramientas para poder prever el tiempo que va a hacer con bastante antelación y poder elegir la fecha en la que las condiciones sean óptimas para la navegación.
  • Los menores han de estar bajo la vigilancia de un adulto, llevar el chaleco salvavidas siempre puesto y, dependiendo de cómo se encuentre la marejada, tener el arnés de seguridad colocado.
  • Es importante que los niños asuman que existen unas reglas básicas de comportamiento en el barco y, sobre todo, que en él hay un patrón a quien hay que obedecer siempre.
  • Tienen que aprender a moverse por la embarcación (sujetándose siempre con una mano y dejando la otra libre) y jugar cuanto quieran pero sin abandonar la bañera.
  • Deben saber lo que pueden y lo que no pueden tocar antes de zarpar.
  • Protegerles de la radiación solar es muy importante. Asegurarnos de que llevan crema de un factor suficientemente alto puesta y una gorra es indispensable.
  • Prevenir el mareo tal y como os contábamos en el artículo anterior.

Hacerles partícipes desde el principio

No hay nada como darle responsabilidad a los niños en el velero ¡Les encanta participar en las tareas del barco! Aprender a navegar, saber cómo funcionan las velas, saber interpretar el comportamiento del mar y del viento, apuntar en el cuaderno de bitácora, leer la carta de navegación… Son  actividades que ocuparan gran parte del tiempo a bordo.

Por supuesto es una buena idea llevar otros elementos como juegos de cartas y de mesa, lectura, lápices de colores, incluso dispositivos digitales con los que ver alguna película o pasar un rato con algún videojuego.

También es interesante contar con un equipo básico de snorkel para cuando el barco esté en zona de fondeo. Poder descubrir la fauna y la vegetación marina de esta forma les va a cambiar la percepción de la naturaleza y, sin duda, se van a convertir en personas más completas al adquirir una serie de valores medioambientales que van a interiorizar rápidamente.

Como puedes ver, al final hay muchas más ventajas que inconvenientes a la hora de navegar con niños. Por regla general, estos son bastante impresionables y te podemos garantizar que una vivencia de este calibre a ciertas edades es algo que no se olvida nunca y que marcará para siempre, y de manera positiva, a los más pequeños.

¡Nunca es demasiado pronto para iniciarse en la vida navegante!

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